Consejos sobre quiropraxia para todo músico

Si eres músico, sabrás lo que significa estar pegado a tu instrumento por horas. El efecto acumulativo de las tensiones constantes que se ejercen sobre el cuerpo al tocar un instrumento musical puede provocar desgaste. Es bastante común que los músicos desarrollemos problemas de columna como resultado de esta tensión. Un tirón anormal de los huesos de la columna (vértebras) debido a músculos cansados ​​y con sobreuso puede provocar desalineaciones espinales, presión nerviosa, mayor tendencia al espasmo muscular y pérdida del rango normal de movimiento en las articulaciones (Breastcancer.org, 2012).

Si has sido músico el tiempo suficiente, es probable que tus músculos y articulaciones estén pidiendo atención a gritos. ¿Cuándo fue la última vez que tocaste tu instrumento musical sin dolor o molestias? ¿Cuándo fue la última vez que tocaste sin tensión en el cuello? ¿O tensión en la espalda? ¿O tensión en el antebrazo? Si la respuesta a estas preguntas es "ha pasado mucho tiempo" o "simplemente lo hago con el dolor", entonces considera que la atención quiropráctica puede ser la solución a tus problemas.

La atención médica quiropráctica incorpora ajustes (realineamientos), manuales o asistidos por instrumentos, a las articulaciones de la columna y de las extremidades para restaurar el equilibrio neurológico dentro de tu cuerpo. Los ajustes permiten que el flujo natural de energía desde la célula cerebral a la célula muscular se desenvuelva sin obstáculos a través del sistema nervioso. Esto restaura la salud y el bienestar del cuerpo (Millstine, 2018). Los quiroprácticos observan todo el cuerpo a través del funcionamiento del sistema nervioso. Se podría decir que los quiroprácticos son médicos del sistema nervioso, no solo "médicos de espalda". Los ajustes de la columna restauran la movilidad articular, reducen la tensión muscular, restauran la función de los órganos, tejidos, glándulas, mejoran la función cerebral y la claridad mental, y proporcionan una sensación general de bienestar. En caso de que no tengas acceso a un quiropráctico, te recomiendo realizar las siguientes actividades:

  • Sin doblar las rodillas, estira tus brazos hasta tocar la punta de tus pies. Una variante de este ejercicio es sentarse en el piso, abrir y estirar las piernas, y colocar un palo de escoba en la planta de los pies. Debes sostener el palo con ambas manos, estirándote hacia adelante. 
  • Párate contra una pared, de espaldas. Estira los brazos hacia arriba, y sin despegarlos de la pared, baja tus brazos doblando los codos. El dorso de las manos debe tocar la pared en todo momento. 
  • Ponte de rodillas en el suelo, trae tu abdomen hacia tus piernas, y estira tus brazos hacia delante. Puedes variar este ejercicio estirando tus brazos hacia los lados envés de hacia adelante.
  • Toma una toalla por las esquinas, sostenla con ambas manos en un agarre abierto, y sin doblar los codos, lleva un lado por encima de tu cabeza hacia atrás. Luego has lo mismo con el otro lado. 
  • Cuélgate de una barra. Colgarse de una barra es una forma fácil de liberar tensión en la espalda y las extremidades superiores.


Referencias:

Breastcancer.org. (2012). Quiropraxia. Recuperado de https://www.breastcancer.org/es/tratamiento/medicina_comp/tipos/quiropraxia

Millstine, D. (2018). Manual MSD. Quiropraxia. Recuperado de https://www.msdmanuals.com/es/professional/temas-especiales/medicina-integradora-alternativa-y-complementaria/quiropraxia 

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